
Lo más importante a tener en cuenta es que hay un límite para el peso que podemos cargar al hacer el Camino, si llevamos de más será un exceso y nos hará pasar un mal rato (los oficinistas de correo de los primeros puestos del Camino saben de peregrinos que envían a casa un buen porcentaje de sus mochilas). Una mochila que pese más de 10 kilos para los hombres y más de 7 kilos para las mujeres (siempre depende de la contextura física de cada uno) se volverá una tortura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario