viernes, 5 de junio de 2009
A comienzos del s. IX, el obispo de Iria, Teodomiro que luego quiso enterrarse al lado del apóstol, reconoció que los redescubiertas reliquias eran los de Santiago y los de sus discípulos Atanasio y Teodoro. Alfonso II visitó el lugar mandando erigir una primera y modesta basílica luego sustituido por otra mayor en tiempos de Alfonso III.
Tras la razzia de Almanzor en el año 997 y la reconstrucción del segundo templo, el patronazgo de Santiago contra el Islam empieza a surtir sus efectos, se instituye el Voto y refuerzo el papel del reino de león, un camino de estrellas comienzo a guiar a los peregrinos hacia el occidente, los milagros se suceden.
Diego Peláez comenzó la catedral románica (1075). Con Gelmírez se alcanza la mayor esplendidez del culto, se engrasa el relicario y consigue la dignidad arzobispal. Calixto II instituyó la gracia del Año Santo Compostelano, anterior al romano, confirmado por la bula de Alejandro III Regis Aeterni (1179). Se consigue así un jubileo extraordinario cada vez que la fiesta del apóstol (25 de julio) cae en domingo, resultando una periodicidad de cada 6-5-6 y 11 años, restando este siglo el de 1999.
Comienza así la etapa dorado de las peregrinaciones en la que Santiago se conviene en el santuario del orbe cristiano más visitado, superando con mucho a Romo y Jerusalén. Santos, reyes, caballeros, burgueses, artesanos y campesinos, con o sin cortejo, a pie o a caballo, dejando relatos del viaje o anónimamente se acercaron a Compostela. Un embajador del emir Alí Ben Yusuf se asombraba en el s. XII de tal movilización: "Es tan grande la multitud de peregrinos que van a Compostela y de los que vuelven, que apenas queda libre la calzada hacia occidente". la lista de los naciones que se congregaban en la catedral es numerosa según el Códex Calixtinus, cuyo libro V es una complejo guía medieval de la peregrinación donde se describen las etapas del Camino Francés, como eran los pueblos que atravesaba la ruta
Allá por el s. XII, la calidad de las aguas, las numerosas reliquias y cuerpos santos que se pueden visitar, y en especial se detiene en la ciudad de Santiago y su Catedral. Se atribuye su autoría al galo Aymeric Picaud.
Con la Reforma, el espíritu humanista y las guerras de religión descendió la afluencia de peregrinos. En 1588 el arzobispo Son Clemente ocultó precipitadamente las reliquias ante el peligro de un ataque inglés y aunque el flujo de visitantes medró en la época triunfal barroca, casi desaparece en el s. XIX. Sólo el tesón del cardenal Payá, que descubre los restos durante unas excavaciones y la certificación de autenticidad expedido por león XIII en su bula Deus Omnipotens (1884), consiguieron una repercusión del antiguo fenómeno, del que hoy somos herederos con un crecimiento espectacular. En los años 1982 y 1989, por vez primera en la historia, un Papa, Juan Pablo II, peregrinó también a Compostela.
Resto por fin hablar del sentido de la peregrinación, pues son muchos y variados las motivaciones que han traído a Compostela a millones de personas. Dante en la Vita Nuova dice que sólo es peregrino aquel que va o viene de la casa de Santiago y aunque desde fecha temprano hubo una picaresca de la ruta, no podemos olvidar que la mayor parte de los romeros están guiados por un fundamento espiritual ya seo en cumplimiento de un voto, por motivos penitenciales, para dar culto al apóstol y rezar ante las reliquias de tantos santos, reflexionar es un camino simbólico como el de la vida o buscar un algo" impreciso.
Los peregrinos actuales cuentan con interés las ricas vivencias que les ha proporcionado la ruta, muchos de ellos hacen diarios o "itineraríos" emulando a los antiguos caminantes, llegándose a publicar varios en diversos países. Todos coinciden en resaltar la variedad cultural de las diferentes regiones y comarcas que atraviesan, los detalles hospitalarios de las gentes y especialmente, las reflexiones cotidianas, sus impresiones sobre el paisaje, las experiencias y coloristas anécdotas que surgen durante la gran aventura jacobea.
La red de caminos jacobeos a Santiago, por su función difusora de las manifestaciones culturales y a la vez creadora de una identidad común entre los pueblos del viejo continente, fue ratificada como Primer Itinerario Cultura Europeo en 1987 por el Consejo de Europa.
Remedios ‘milagrosos’ para problemas ‘peregrinos’
La mayoría de los problemas médicos que surgen en el Camino se pueden prevenir antes o al notar los primeros síntomas, remediarlos fácilmente. Todo se reduce a hacer una alimentación sana y equilibrada, un esfuerzo físico acorde a tu naturaleza (que es mejor de lo que imaginas) y, sobre todo en verano, beber mucha agua y protegerte del sol y aire caliente, que te puede producir peligrosas insolaciones, quemaduras y ‘golpes de calor’.
Pies
Las ampollas suelen producirse por humedad, paso más largo o rápido de lo habitual, doblez del calcetín, o ‘china’ en el calzado, etc. Párate al notar la ampolla y haz la primera cura. La solución es coserla para que vacíe y drene bien. Nunca retires la piel, pues es la mejor protección contra el daño que ha sufrido el pie. Déjate el hilo para que drene y luego ponte desinfectante. No lleves el hilo cuando camines, ya que la ampolla se podría infectar a través del hilo.
Tendinitis
Cargado y recorriendo 30 km diarios es normal que aparezcan. Reduce carga, haz estiramientos (no deben doler), inicia la marcha suavemente hasta llegar a tu paso normal. No des pasos más largos o andes más rápido de lo habitual y procura que cada encuentro del pie con el suelo se desarrolle suavemente: primero el talón, luego toda la extensión de la planta del pie, para finalizar en la punta de los de dos curvados. Si tienes molestias, masajéate con una pomada antiinflamatoria antes de caminar. No te enfríes ni hagas paradas largas.
Articulaciones
Los problemas articulares: tobillo, rodilla, etc. también tienen que ver con el ritmo de marcha y el sobrepeso. Ya sabes, sobre todo equilibra el peso de la mochila (desequilibrio = lesión). Procura no empezar ni terminar bruscamente de andar .
Columna
Además de lo dicho de articulaciones, la columna (sobre todo las cervicales y lumbares) sufren mucho cuando la mochila se lleva mal sujeta y, sobre todo, en las ascensiones, pues la carga tira hacia atrás y tú inclinarás la cabeza hacia adelante. Haz descansos y descárgate. Si no quieres parar y perder el ritmo, cada 500 mts de ascensión da media vuelta y desciende 25 mts. Aunque parezca una locura, vendrá bien a todo tu organismo.
Musculares
Las agujetas no son un problema, se acaban a los dos días. Los tirones y el cansancio muscular sobreviene por el ritmo de marcha, el esfuerzo desproporcionado y la deshidratación. Solución: para, descansa y bebe, sobre todo bebe. Salvo prescripción médica, no te preocupe tomar algunas cosas ’saladas’, pues la sal hará retener agua y, en buena parte, te evitará el cansancio muscular y los ‘tirones’.
Mareos
Si al detener la marcha notas pequeños mareos, es síntoma de falta de azúcar en la sangre: toma azúcar, fruta y alimentos ricos en hidratos de rápida absorción: pan, pasta, frutos secos, etc. Ojo, que también puede ser por el calor y la deshidratación.
Digestivos
En verano huye de salsas y mahonesas a fin de evitar las diarreas. Si la padeces, prepara un litro de agua, el zumo de un limón, la punta de un cuchillo de sal, algo de azúcar y un par de cucharadas de bicarbonato (necesario para la diarrea, pero no para deshidratar). Evitará que te deshidrates y no perderás demasiadas fuerzas. Procura reposar. La actividad física diaria hace difícil el estreñimiento, si lo padeces puede ser por deshidratación. Ingiere más líquido y por las mañanas, 15 minutos antes de desayunar bebe un buen trago de agua, que activa el intestino.
Piel
De entrada, hidrátate bien. Si sufres alguna picadura, lava y aplica un antiséptico, aunque lo mejor es el amoníaco reducido con agua. Si te haces una herida, lava y desinfecta (el limón es un buen desinfectante).
miércoles, 3 de junio de 2009

Hay sólo una cosa que es indispensable y que todos los caminantes deben llevar consigo: agua. En una cantimplora o una botella debe llevarse 1 litro de agua que puede renovarse en las fuentes de los pueblos. ¡Atención! Llenar nuestra botella siempre que sea necesario: algunas etapas del Camino están muy distantes entre sí y es indispensable beber abundante agua, más especialmente en verano.

Lo más importante a tener en cuenta es que hay un límite para el peso que podemos cargar al hacer el Camino, si llevamos de más será un exceso y nos hará pasar un mal rato (los oficinistas de correo de los primeros puestos del Camino saben de peregrinos que envían a casa un buen porcentaje de sus mochilas). Una mochila que pese más de 10 kilos para los hombres y más de 7 kilos para las mujeres (siempre depende de la contextura física de cada uno) se volverá una tortura.
Recorrer el Camino de Santiago es una aventura y un desafío que representa algo diferente para cada uno. Algunos lo hacen como una prueba religiosa o para agradecer un pedido, otros ven atractivo el desafío físico, o es una prueba moral o unas locas aventuras. Como sea, todos se enfrentarán a lo que impone el ritmo del Camino: ampollas y la mochila al hombro. Después de conversar con varios peregrinos hemos hecho una recopilación de los consejos que nos dieron.
El camino Jacobeo fue el motor que colaboró e impulsó al desarrollo económico, artístico, cultural y social de los pueblos que cruza en su trazado. Los peregrinos descubrirán felices que existe una cultura del Camino: una generalizada generosidad y profundo respeto por los caminantes que hacen cada uno su propia ruta (religiosa quizá, pero también quienes entienden al Camino como un desafío personal, unas vacaciones aventureras o una oportunidad de hacer ejercicio).
Quienes quieran empezar a familiarizarse y pasar también un buen rato pueden entrar al fotolog de Al final del Camino, una comedia que pronto estará en las salas de cine y que nos ofrece acompañar a los protagonistas en una travesía plena de locura y aventuras.
Para conocer las novedades y ver el trailer de Al final del Camino puede visitarse su sitio en Facebook. Si quieres ganar un fin de semana en una casa rural entra en el sitio de MySpace de la película. (directorio de casas rurales)
Hacia el siglo VIII se expande la leyenda de que los restos del mártir Santiago el Mayor estaban enterrados en algún lugar en el norte de España y Compostela se convierte en un importante centro de peregrinaje, especialmente luego del descubrimiento, en 813, de las reliquias del santo. En el siglo XII, se vuelve famoso el Camino que aún hoy es recorrido por miles de fieles o aventureros. El establecimiento de una red monacal fortaleció a la estructura del Camino y permitió consolidar la presencia cristiana en un contexto peninsular donde aún había gran influencia musulmana.
lunes, 1 de junio de 2009



El Camino de Santiago es una ruta de peregrinación surgida en la Edad Media.
Los cristianos recorrían la ruta jacobea, nombre con que también se conoce el mencionado Camino, porque al final de la misma había un preciado objeto de culto: los presuntos restos del apóstol Santiago el Mayor.
Santiago de Compostela fue, junto con Roma y Jerusalén, uno de los tres objetivos fundamentales adonde se dirigían los peregrinos cristianos, deseosos de acudir a lugares santos en busca de consuelos espirituales.
Entre la multitud de peregrinos se encuentran insignes personajes: obispos, magnates, reyes, santos...
El Consejo de Europa, en reconocimiento de su trascendencia histórica y artística, confirió al Camino de Santiago la calificación de Itinerario Cultural Europeo (Declaración de Santiago, 23 de octubre de 1987).
Para muchos, el Camino de Santiago es una de las rutas de peregrinaje más importante en la Europa cristiana. Los paisajes, la historia, la experiencia del gran encuentro social, entre otras, hacen de esta ruta una de las formas más placenteras de evadirse de lo mundo de las grandes urbes y encontrar un lugar de tranquilidad, de disfrute.
Son muchos los caminos que se pueden hacer hasta llegar al destino, Santiago de Compostela. Si el motivo del viaje es disfrutar del entorno natural, el camino francés es el más apropiado.
El Camino Francés es el de más tradición histórica y de mayor reconocimiento internacional. Su trazado, a través del norte de la Península, se fijó a finales del siglo XI. Ha sido este camino el que ha alcanzado mayor apogeo, tanto desde la Edad Media como en el momento actual, con el paréntesis de los siglos de tortuosidad religiosa y política en Europa. Pero ya a finales del siglo XIX surge el renovado interés por la temática jacobea y será en la segunda mitad del siglo XX cuando se recupera totalmente el viejo itinerario, reconocido internacionalmente como uno de los símbolos históricos de la unidad europea, ocupando este punto un lugar privilegiado en el debate sobre las raíces históricas cristianas de nuestro continente.

